Vidrio para mesa: cómo medir y elegir el canto
Pedir un vidrio para cubrir una mesa parece simple, pero hay cuatro decisiones que definen si queda perfecto o si te arrepientes: la medida, el canto, las esquinas y los apoyos. Vamos una por una.
1. La medida: al ras o con volado
Primero decide si el vidrio irá exactamente al ras del borde de la mesa o con un pequeño volado hacia afuera. Al ras se ve más integrado; el volado protege mejor el canto de la madera. Mide el largo y el ancho en varios puntos, porque las mesas rara vez son perfectamente rectangulares, especialmente las artesanales.
2. Mesas redondas y ovaladas
En una mesa redonda, mide el diámetro en dos o tres direcciones distintas: muchas "redondas" no lo son del todo. Para formas irregulares u ovaladas, lo mejor es hacer una plantilla de cartón o papel del contorno exacto y entregárnosla: así el vidrio calza perfecto.
3. El canto: pulido o biselado
El canto pulido deja el borde liso, seguro y con aspecto limpio; es el estándar. El biselado agrega un corte inclinado que capta la luz y da un aire más clásico y elegante, y se nota especialmente en vidrios de mayor espesor. Lo que nunca debe usarse es un canto en bruto: corta.
4. Las esquinas
En vidrios rectangulares conviene despuntar las esquinas (un pequeño corte diagonal) o redondearlas. Además de verse mejor, evita que la punta se astille con un golpe y reduce el riesgo de cortes, algo importante si hay niños.
5. Los apoyos antivibración
Un detalle que pocos piden y todos agradecen: pequeños tacos transparentes de silicona entre el vidrio y la mesa. Evitan que el vidrio "baile" o suene al apoyar cosas, protegen la superficie de la mesa y permiten que respire. Son económicos y hacen una diferencia notoria.
¿Templado o común?
Para mesas de uso diario o con niños, recomendamos templado. Sobre espesores, revisa nuestra guía de qué espesor necesito y el detalle de vidrios para muebles.
Envíanos las medidas o la plantilla por WhatsApp y te cotizamos sin costo.